Lo mejor de dos mundos: masaje tailandés tradicional y aceite relajante.
Piedras volcánicas calientes combinadas con masaje de aceite profundo.
Masaje con saquitos calientes de hierbas que liberan tensiones y aromas curativos.
Masaje con aceite de chocolate que relaja y nutre profundamente.
Movimientos suaves que drenan líquidos, desintoxican y afinan la silueta.